PEDRO PEREZ Y EL TRONER DE WIFREDO

 

Bueno, pues esta mañana íbamos mi mujer y yo a desayunar y sin querer, el coche ha tirado hacia el lugar donde estaba aparcado el PEGASO y justo cuando hemos llegado a la puerta, ha llegado.... efectivamente, Wifredo, el dueño del camión. Me he hecho a él y le he preguntado si le podía preguntar sobre el camión y hacerle alguna foto:

-Ningún problema chaval, todo lo que quieras.

Y esto es, resumido lo que me ha contado del camión:

El camión lo compró con tres años de antigüedad, el anterior dueño se dedicaba al transporte del pescado, no sabe si es el único con esa decoración, pero él nunca ha visto uno igual. El camión está prácticamente igual que cuando lo compró, solo le ha puesto los gálibos inferiores y le ha reformado la parte trasera debajo de los pilotos y de la caja. Tiene problemas a la hora de doblar en giros muy cerrados, ya que la distancia que hay entre los ejes directrices y el eje tractor es muy grande, por esta razón quiso transformarlo y añadirle un eje más y adelantarle el eje tractor, pero en el taller le disuadieron de hacer la obra ya que sería costosísimo. Wifredo comenta que esta configuración es rara por este motivo, piensa que estaría hecho para cuatro ejes pero por alguna razón se quedó en tres. Cuando compró el camión, llevaba incorporado un monitor de televisión (de ahí la antena en el techo de la cabina) pero él la quitó. No piensa cambiar el camión, arreglará lo que le vaya saliendo (seguro que minucias) y seguirá trabajando con él hasta la jubilación. Wifredo comenta que va muy bien el camión y destaca que la suspensión no ha cedido nada a pesar de los años y los kilos transportados.
Los camiones que tuvo anteriormente también eran PEGASO y sabe que hubo un ingeniero de PEGASO que se llamaba como él. Además del TRONER tiene un Mercedes de dos ejes.
En fin, esto es todo lo que os puedo contar. Ha sido muy agradable tener esta conversación con Wifredo y espero que haya muchas más y si tenéis alguna pregunta hacédmela llegar de algún modo para trasmitírsela.

Desde aquí quiero agradecer a Wifredo la paciencia que ha tenido, lo amable y solícito que ha sido conmigo. Hablando con él me ha trasmitido su pasión por PEGASO y por su profesión.
Muchas gracias WIFREDO.

 

 

 

 

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